El proyecto surgió como una propuesta práctica para
satisfacer una necesidad concreta de orden social, cultural y
político: equidad en el acceso al conocimiento, y no simplemente a la
escolarización básica, reducida al hecho de ocupar un pupitre durante
determinado tiempo y espacio, bajo contenidos “enlatados”, servidos en rígidos ritmos y estilos de
enseñanza.
En 1976, publiqué un folleto titulado "aprendamos a aprender", en el cual hacía algunos análisis del proceso de aprendizaje y recogía algunos de los juegos que había desarrollado hasta el momento.
En 1976, publiqué un folleto titulado "aprendamos a aprender", en el cual hacía algunos análisis del proceso de aprendizaje y recogía algunos de los juegos que había desarrollado hasta el momento.
Seguí echándole cabeza al asunto, debía haber una manera más fácil y dinámica de aprender a leer, a escribir y a entender los números.
En 1972
viajé a Venezuela como becario de la OEA en un proyecto multinacional para
desarrollar ayudas pedagógicas. Allá conocí a un editor alemán que tenía un
material didáctico basado en un juego de fichas. De inmediato capté que algo
así era lo que había estado buscando y le anuncié que le enviaría el modelo de un
juego para el aprendizaje del español. Él y su casa editora se entusiasmaron
con la idea. Le trabajé largo tiempo y mandamos el modelo del juego a Hamburgo,
donde fue analizado y aceptado sin modificaciones por un comité técnico. La
primera edición del abcdespañol, el juego de la lectoescritura salió al público en 1982. Ese mismo año fue
presentado en la Feria Didáctica de Hamburgo, donde obtuvo mención especial.
En 1983, a raíz del reconocimiento obtenido por el
abcdespañol en la Feria Didáctica de
Hamburgo y de una mención especial en el Concurso Nacional de Ciencia
organizado por la Fundación Alejandro Ángel Escobar, la periodista María Teresa
del Castillo -en ese entonces editora de la Revista del Jueves de El Espectador-
se interesó en hacer un reportaje.
Ese artículo llegó a manos de la Comunidad de Hermanas Vicentinas, que adelantan su misión apostólica en áreas rurales y urbano-marginales de todo el país. Ellas se entusiasmaron con la propuesta y me escribieron contándome que querían conocer más a fondo la metodología del juego.
Con las Hermanas Vicentinas hicimos un taller
en la Escuela Normal de Caicedonia y ellas se han encargado de poner en práctica
el abcdespañol en sus programas de
alfabetización por todo el occidente colombiano, hasta el día de hoy.
Apartes de estas notas son tomadas del libro "Colombianos que Cambian el Mundo" del Grupo Planeta, Editor Roberto Gutierrez.



Donde podría comprar el juego para mi hijo en España?
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